Envejecimiento cutáneo y dermatoporosis [Federico Palomar]

Palomar-Llatas F (1), Fornes-Pujalte B (1), Arantón-Areosa L (2)

 

(1) Unidad Enfermería Dermatológica, úlceras y heridas. Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. Cátedra  Hartmann de Integridad y Cuidado de la Piel, Universidad Católica de Valencia.

(2) Xerencia de Xestión Integrada de Ferrol. Servizo Galego de Saúde. Cátedra  Hartmann de Integridad y Cuidado de la Piel, Universidad Católica de Valencia.

Correspondencia: federicop43@gmail.com

 

RESUMEN:

El envejecimiento cutáneo, es un proceso fisiológico caracterizado por aparición de las arrugas, piel más fina y seca que en ocasiones se agrava por la pérdida o disminución del ácido hialurónico, pérdida de elasticidad y fragilidad cutánea exagerada, hematomas, etc; lo que se conoce como dermatoporosis o Insuficiencia Crónica de la Piel. Afecta a 1 de cada 3 personas a partir de los 60 años y su incidencia aumenta con la edad.

Las lesiones generalmente aparecen en zonas expuestas al sol, algunas de manera espontánea y otras por pequeños accidentes debido a la fragilidad de la piel; además el proceso de cicatrización suele alargarse en el tiempo.

La principal alternativa de tratamiento es la prevención, a través de educación sanitaria en buenos hábitos higiénicos y dietéticos, con especial atención a la fotoprotección, aunque también se ha demostrado mejoría con tratamientos tópicos a base de ácido hialurónico nativo no fragmentado. En el artículo se describen las lesiones dermatológicas más habituales y como tratarlas, con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.

Signos Clínicos:

Los signos que puede presentar la dermatoporosis son:

–          Piel muy fina y sin espesor, translúcida, inelástica, puede presentarse con arrugas.  

–          Púrpura senil o microhemorragias.  

–          Hematomas debido a pequeños traumatismos a veces imperceptibles por el paciente.  

–          Hematomas desecantes por traumatismos bruscos.  

–          Lesiones en scalp superficiales o laceraciones, escoriaciones por pequeños traumatismos y con dificultad a la cicatrización

–          Lesiones blanquecinas post heridas formando unas finas cicatrices (pseudo-cicatrices estelares).  

a)     Clasificación:

La dermatoporosis se agrupa en:

–          Dermatoporosis patológica o primaria: es la más frecuente, se supone que pueden existir también factores genéticos predisponentes a padecer la enfermedad (al igual que ocurre con la osteoporosis que tiene factores genéticos que pueden predisponer a ella).

–          Dermatoporosis iatrogénica o secundaria: es la producida a pacientes con dermatoporosis primaria y acentuada por tratamientos con corticoides tópicos o sistémicos y por traumatismos.

 

b)    Estadíos:

Los estadios o grados (Tabla 1) que nos encontramos en la dermatoporosis son cuatro, (2) según la clínica o sintomatología que presenta, no teniendo en cuenta el grado de afectación por planos, como se podría interpretar cuando existen hematomas severos; entonces hablaríamos también de cuatro estadios de afectación como en las úlceras por presión (UPP):

Tabla 1: Estadios de la Dermatoporosis.

Estadio

Atrofia

Cutánea

Púrpura Senil

Pseudo Cicatrices

Laceraciones Cutáneas

Hematomas Disecantes

I

+

+

+

II

+

+

+

+

III

+

+

+

++

IV

+

+

+

++

+

 

 

c)     Cuidados y tratamiento:

Tal y como comentamos a lo largo del texto, la aparición de la dermatoporosis se da en zonas expuestas al sol y por tanto la educación sanitaria y prevención deben de comenzar e ir a la par junto con la fotoprotección, para tratar de retardar el fotoenvejecimiento, además de utilizar tratamientos específicos para la buena hidratación y cuidado de la piel (retinoides, vitamia C y E, emolientes, ácido hialurónico, etc.).

 

En pacientes anticoagulados o con tratamientos con corticoides tópicos o sistémicos (7) puede verse acelerado el proceso de aparición de la dermatoporosis o entorpecida la buena evolución, con los tratamientos específicos para ella.

 

El ácido hialurónico nativo no fragmentado se ha utilizado, inyectándolo en la dermis, con una función estructural de relleno e hidratación. No obstante, el tratamiento propuesto según los ensayos clínicos realizados para la dermatoporosis es el ácido hialurónico fragmentado y aplicado tópicamente, pues ha demostrado que ayuda a la renovación celular y angiogénesis.