A la espera de cicatrizar heridas

Villar-Hernández a.

Introducción:
una manifestación derivada de la insuficiencia venosa crónica (ivc) es la úlcera, aspecto donde muchos pacientes centran sus inquietudes. nos cuestionamos como para la comunidad científica las úlceras vasculares (uv) son una manifestación más de esta enfermedad crónica; para las personas que padecen úlceras la consideran una enfermedad en sí misma, pudiendo atribuir a la herida toda la carga connotativa y simbólica de enfermedad crónica: “cicatrizada la herida se cura la enfermedad”. La persona utiliza como único criterio de la complejidad de su enfermedad, el deterioro de la integridad cutánea, convirtiendo la “alteración de la imagen corporal” en marcador cultural de la dicotomía salud/enfermedad.

Objetivos:
• Resaltar dimensión social y cultural de la enfermedad, y no sólo dimensión biomédica
• Identificar los significados que atribuyen los pacientes a las uv.
• Averiguar los elementos socioculturales que inciden en la vulnerabilidad para desarrollar, mejorar o dificultar el proceso de enfermedad.
• Identificar cómo influye el padecer una uv en el imaginario de la enfermedad.
• Averiguar aspectos sobre calidad de vida:
o Percepción y expectativas sobre su estado de salud.
o Nivel cumplimiento terapéutico.
o Conocer el impacto de atención sanitaria que reciben.

Metodología:
estudio eminentemente cualitativo que acomete una aproximación antropológica hacia personas que padecen uv, diagnosticadas de ivc que acuden a la unidad integral de úlceras por presión y heridas crónicas y telecuidados del hospital universitario virgen macarena.
Estudio descriptivo realizado entre marzo-mayo 2013, combinando técnicas cualitativas y cuantitativas. las técnicas para la recopilación de datos producción de información utilizadas son: entrevistas, encuestas y observación participante.
resultados:
La ivc influye visiblemente en la calidad de vida de los encuestados. Con las entrevistas, observación participante y diario de campo, obtuvimos un análisis profundo de las opiniones y actitudes que surgen en la subjetividad de los sujetos. Intentamos desvelar las vivencias cuyas experiencias de vida son suficientemente interesantes para a través de ellas, exponer los entresijos relacionales que dan sentido al comportamiento del grupo.

Conclusiones:
• La experiencia de la enfermedad crónica es incorporada como cotidiana, asimilando como normalidad actividades que han modificado.
• Nunca se asume como normalidad la úlcera. el progreso de la enfermedad está ligada a la evolución de la herida.
• Concepción sano/enfermo depende de la cultura y percepción de la persona, y no de la definición autoritaria del modelo biomédico
• El impacto de atención recibida puede intervenir en el afrontamiento de la enfermedad.
• El saber “llegar” al paciente, a su cultura e idiosincrasia, básico en unos cuidados integrales.