Dermatitis atópica: información y consejos

Olmo-Conesa MC, Moreno-Martínez MT, Olmo-Conesa JM, Prados-Ríos A, Navarro-Micol V, Sánchez-Alemán E

 

INTRODUCCIÓN

La dermatitis atópica es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica y recurrente de la piel, de mecanismo inmunológico y, como consecuencia de reacciones de hipersensibilidad a antígenos variados se liberan factores inflamatorios, que producen en la piel lesiones de eccema. Los antígenos pueden ser alimentos, neumoalergenos y proteínas bacterianas. Las lesiones eccematosas están constituidas por: espongiosis, edema y microvesículas, esto produce prurito, irritación cutánea, rascado y lesiones inflamatorias simétricas, de aspecto y localización variable según la edad y la ubicación de la enfermedad. Con frecuencia suele asociarse a asma, rinitis y alergia alimentaria. Dicha enfermedad presenta tres estadíos: agudo, subagudo y crónico. Los factores de provocación de la dermatitis atópica son: factores emocionales, hormonales, estacionales y climáticos, irritantes, infecciones, alimentos, alergenos ambientales e irritantes de contacto.

OBJETIVOS

Los objetivos que nos planteamos son: aclaración de conceptos e información básica sobre la enfermedad al paciente mediante la realización de un tríptico y fomentar la importancia de un adecuado cuidado de la piel para evitar lesiones y posibles complicaciones.

METODOLOGÍA

El método usado para realizar este trabajo ha sido la revisión bibliográfica, búsqueda de información y la experiencia personal y laboral. El material que hemos utilizado ha sido un tríptico informativo que se ha entregado a un total de 22 pacientes diagnosticados pertenecientes a un mismo cupo médico del centro de salud de Torre-Pacheco.

RESULTADOS

Para comprobar si los resultados obtenidos ha sido favorables citamos a los pacientes al mes de la entrega del tríptico. Las medidas terapéuticas son generales y rara vez puede requerir hospitalización, no existe cura pero ciertas medidas pueden resultar beneficiosas como son: evitar la temperatura excesiva, humedad escasa  o contacto con tejidos como seda o lana, la exposición al sol, evitar el consumo de alimentos estimulantes pues pueden favorecer el prurito, evitar el rascado de lesiones, en las zonas lesionadas, utilizar tejidos que sean transpirables, que el baño sea con agua templada durante unos 20 minutos, con un jabón de pH ligeramente ácido y la adición de sustancias emolientes como la avena, secar la piel sin frotar y el uso de fármacos como los corticoides e inmunosupresores que se han mostrado eficaces para eliminar los síntomas de la crisis.

 

CONCLUSIONES

Las conclusiones que se deducen son que el tríptico entregado ha transmitido la suficiente información para mejorar la calidad de vida del paciente y que el propio paciente toma consciencia de la importancia de un adecuado cuidado de la piel para evitar complicaciones.